Minificciones: el hambre como preocupación y como detonante parte VII
Minificciones: el hambre como preocupación y como detonante parte VII EN EXCLUSIVA PARA REVISTA LA FÁBRI/K/ 5 DE OCTUBRE 2020 Fuente: Karin Karin PATRICIAS MARTÍN RIVAS | ESPAÑA Todo sucedió después de aquel inevitable atracón de dulces: le ofrecían bandejas y bandejas y bandejas de rosquillas y rosquillas y rosquillas; y se le hizo imposible decir que no. Tenía hambre, ¿qué quieres que te diga? Ya con el estómago a reventar es cuando le dieron la noticia. Se ha muerto tía. Las rosquillas comenzaron a revolverse de parca y de remordimientos, y le venía el regustillo a la boca, se le repetía sin control: sabía rico pero qué horror pero qué rico. Se. Rosquilla. Ha. Rosquilla. Muerto. Rosquilla. Tía. Rosquilla. Pero qué horror: han pasado quince años y aún rechaza el dulce tradicional en cada ronda, porque le sigue sabiendo a óbito y a malos presagios. RICARDO CALDERÓN INCA | PERÚ Otro refrán —Cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la v...