Despertando mariposas: cuento - El fonema
EN EXCLUSIVA PARA LA FÁBRI/K/ / 20 DE JULIO 2020 A Guillermo y a todos los niños que vinieron a enseñarnos a ser mejores humanos. Fue ternura a primera vista. Llegó de la mano de su padre, hurgó en el nuevo espacio intentando hacer un reconocimiento hasta que se dio cuenta de que era un espacio pequeño. Había bebido de la mañana su mejor parte y se le escapaban rayitos de sol por los ojos. Parecía perderse entre las partículas de aire, como hilvanando ficciones en un mundo alterno. —Iiiiiiii —era su única palabra, su única oración. La repetía una y otra vez con distintos tonos, como si el cambio de tonos diera sentidos distintos a esa vocal. Y Guillermo se convirtió en el explorador de aquella mañana de verano. Su mano, a veces, sin querer, tomaba la mía como buscando afianzarse en un puente de amor inadvertido. Al mismo tiempo, alzaba un vuelo particular... escapando, lejos, muy lejos, de aquella extraña y fría ofic...